CERTIFICACION DE RESCATE EN CENOTES

"Cenote's Lifeguard"

Estandar Interno de Competencia Laboral

CMR-SAC-01-0/16/RC/ECL/D.3.1

 

LA EXTINCION DE LOS DINOSAURIOS

 

La teoría de un impacto extraterrestre surge del descubrimiento de un estrato de roca, rico en iridio, que data de esa época y se encuentra en todo el planeta. El iridio es raro en la  Tierra, pero está en los meteoritos con la misma concentración que en este estrato, de ahí que los científicos creen que este elemento se esparció cuando un asteroide cayó aquí. Un enorme cráter descubierto en la Península de Yucatán, específicamente en Chicxulub, cuya antigüedad se calcula en 65 millones de años, refuerza la teoría. De ser así, la lluvia radiactiva causada por el impacto habría acabado con los dinosaurios….

 

“…Los mayas llegaron a esta planicie sin un sólo río visible y se asentaron e hicieron sus ciudades alrededor del agua y se encontraron, de pura sed, con su dios Chac. Tal vez los mayas no se hubieran asentado nunca sin los cenotes, tal vez se hubieran dado la vuelta y se hubieran ido… Y tal vez, en nuestra conciencia de que los cenotes son consecuencia de aquel meteorito y tal vez sabiendo que el dios Chac también era el dios del rayo, del relámpago y del trueno, pero también del viento, la tormenta y el huracán, deberíamos buscar sus remotos orígenes en Chicxulub…”

- Epílogo de “El Crater de Chicxulub”, por Fernando Espejo Méndez y Arcadio Poveda Ricalde.

Del Maya Dz’onot, que significa “sagrado”, los cenotes son depresiones cársticas formadas como consecuencia del hundimiento del techo de cuevas o cavernas que dejan al aire el agua que las recorre. De ahí su profundidad. Estas formaciones pueden estar a flor de tierra, ser semicerradas o completamente subterráneas.

 

   

 

Se formaron en el pleistoceno debido a las glaciaciones y la bajada del nivel del mar. Muchos cenotes están dentro de todo un amplio sistema de ríos subterráneos que pueden terminar en el mar. A veces el agua marina entra a estos ríos y da lugar a cenotes que, a cierta profundidad, comienzan a tener agua salada en vez de dulce, como es habitual. Los mayas daban un carácter sagrado a estos pozos, a los que daban dos usos fundamentales: eran fuentes de vida por el agua dulce que contienen, pero también eran lugares ideales para el sacrificio de personas, como una forma de honrar a los dioses. Y por muy duro que se escuche, los sacrificios humanos no se hacían por capricho, pues los mayas los consideraban la puerta sagrada al inframundo Maya o Xibalbá, es decir, a otro mundo de dicha y eternidad.

 

Se calcula que en la Península de Yucatán hay unos 3,000 cenotes, de los cuales sólo están registrados unos 1,200, ya que la mayoría permanecen ocultos en la selva o bajo tierra, al no haber llegado a la parte del proceso geológico en que pierden su última protección.

 

La Península de Yucatán se caracteriza por su paisaje engañosamente llano, carente de montañas, pero quien la atraviese a pie encontrará a cada momento pequeños accidentes dondequiera que la losa calcárea se haya quebrado. En esta región, sobre todo en su parte norte, es notoria la ausencia de ríos debida a que la mayor parte de la lluvia se infiltra al subsuelo por la permeabilidad de la roca caliza. El florecimiento de la civilización maya en este paisaje sólo pudo sostenerse gracias a sus ventanas al manto acuífero: los Cenotes.

 

Aunque los Cenotes parecen simplemente una variedad peculiar de lago, pequeño, usualmente cilíndrico y más profundo que amplio, en realidad son muy distintos; inclusive, los cenotes más jóvenes son, en cuanto a la circulación de sus aguas, más similares a ríos que a lagos, pues tienen conexión a corrientes subterráneas. Si bien su flora y fauna pueden ser relativamente pobres, su aislamiento ha originado el desarrollo de especies endémicas, es decir, exclusivas de ellos.

 

La hipótesis más aceptada sobre el origen de los cenotes plantea una secuencia desde una gruta o cenote cántaro, como el de Dzitnup (Valladolid), a un cenote cilíndrico por derrumbe del techo. Después, el cenote cilíndrico, como el de Chichén Itzá, se convertirá en una aguada, por azolve y por hundimiento lento de toda la zona adyacente.

 

Los cenotes constituyen sin duda uno de los  fenómenos naturales  más interesantes de Yucatán. Ante la falta de ríos superficiales como aporte de agua para el consumo humano hubiera sido imposible el desarrollo de la gran civilización maya, al menos en la parte norte que forma la península de Yucatán, sin lo cual el antiguo pueblo maya hubiera carecido de agua para sus más apremiantes necesidades incluyendo el consumo humano.

 

La palabra ya castellanizada por los españoles al contacto con el pueblo maya-yucateco deriva de la palabra Dz'onot, nombre con que los indígenas llamaban a una especie de pozos grande y profundo, ya que su significado literal es hoyo o agujero en el suelo.

 

Fuera de esto no hay más fuentes de aprovisionamiento de agua en el estado de Yucatán. Situación similar ocurre con los estados de Campeche y Quintaba Roo que forman parte de la península de Yucatán, con la diferencia que en el primer estado existen afluentes de ríos importantes como aprovisionamiento de agua dulce como es el río Palizada y en el caso de Quintana Roo, el río Hondo, que también marca el límite entre nuestro país, Belice y Guatemala.

 

Como habrás leído existe mucha información sobre los cenotes en Yucatán, así mismo existen muchos de ellos en el estado. En la mayoría de los casos, estos Cenotes son visitados durante todo el año, principalmente en los periodos vacacionales de verano e invierno, donde generalmente los vacacionistas, sin importar los riesgos, se meten a disfrutar de las frescas aguas y formaciones rocosas que brindan un atractivo natural al Turismo Nacional e Internacional.

 

En muchos lugares o paradores turísticos donde los turistas hacen uso de los recursos hídricos de las tierras yucatecas, se cuenta con personal que hace las veces de Guardavidas (termino gringo que se le otorga al Salvavidas), sin embargo, éstos personajes, quienes aprendieron a nadar en los cenotes, no cuentan con los conocimientos y habilidades para realizar maniobras de rescate o salvamento a personas que se encuentran en situaciones de emergencia, es mas muchos de éstos centros o paradores turísticos no cuentan con botiquines para atender emergencias.

 

   

 

Consecuencia de esto el Colegio Mexicano de Rescatistas A.C. a través de su Sección de Acreditación y Certificación, después de visitar gran cantidad de cenotes principalmente en el oriente del estado, creo la Norma de Competencia CMR-SAC-01.0/15, específicamente para acreditar la competencia de los Cenoteros o Guardavidas en Cenotes.

 

Esta certificación, garantiza a los usuarios de los Cenotes del Sureste Mexicano, que las personas que actualmente laboran como rescatistas, guardavidas o salvavidas, cuentan con los conocimientos y habilidades necesarias para poder proporcionar primeros auxilios a los usuarios nacionales o extranjeros que concurren a éstos espacios naturales.


 

PROCESO DE CERTIFICACION

 

El proceso de Certificación está compuesto de cinco etapas, las cuales aseguran que los Rescatistas cuenten con los conocimientos y habilidades necesarios para salvaguardar la vida de los usuarios de los cenotes.

 

1.- Curso de Inducción a los Cenotes (Teórico) – 2 hrs.

2.- Curso de Primeros Auxilios Esenciales (Teórico-Práctico) – 4 hrs.

3.- Práctica de Rescate en Cenotes - 6 hrs.

4.- Examen Teórico de los Curos Anteriores – 2 hrs.

5.- Examen Práctico en Cenote.

 

   

 

CENTRO DE EVALUACION

Base de Operaciones Zeus, Calle 34, Número 190. Esquina con 31 y 29, Valladolid, Yucatán, México

RECUERDA ESTE ES EL UNICO CENTRO DE EVALUACION NACIONAL PARA CERTIFICAR A RESCATISTAS EN CENOTES

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SOLICITA INFORMES PREREGISTRO EN e.continua@cmr.org.mx



ESPERAMOS TU PARTICIPACION !!!